¿Cómo hacer para saber cuál es el mejor sistema de calefacción para cada uno ?

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¿Cómo hacer para saber cuál es el mejor sistema de calefacción para cada uno, que permita ahorrar en las facturas y a mismo tiempo, mantener el hogar a una temperatura adecuada?

Según el tipo de casa, y según su tamaño, se necesitan diferentes niveles de potencia (para esto están los técnicos). No todos los sistemas son iguales, hay que reparten el calor de manera uniforme y esto significa más confort térmico, otros que son difíciles de instalar y caros. Luego están los de ahorro energético.

En tema de costes y ahorros, lo más importantes es calcular a largo plazo. Osea, no sólo el coste de la caldera y de su instalación, sino también los costes a largo plazo (facturas y mantenimiento).

La calefacción representa casi el 50% del consumo total de energía, para evitar desgastes inútiles, se puede actuar de la siguiente manera:

  1. Temperatura media de 21ºC. No hace falta más, y hay que ir con cuidado, porque subir simplemente 1ºC supone un aumento del 8% en la factura.
  2. Poner un termostato. Con el control de la temperatura se puede conseguir ahorrar hasta un 10%
  3. Revisar cada año la caldera para su puesta a punto. Es fundamental para el ahorro energético (hasta un 15%).
  4. Aislar adecuadamente ventanas, suelo, cubierta y paredes
  5. Abrir las ventanas 15 minutos basta para airear. Dejar las ventanas abiertas con la calefacción en marcha significa desperdiciar energía térmica.

Según la ubicación que tenemos pensada para nuestra caldera y según el tipo de combustible que queremos utilizar, existen varias opciones:

  • Calderas estándar: rendimiento mínimo
  • Calderas de baja temperatura: rendimiento mejorado del 5% comparado con el de las calderas convencionales.
  • Calderas de condensación: rendimiento hasta un 18% más que las calderas convencionales.
  • Calderas de microgeneración: rendimiento muy alto que significa importante ahorro energético, es perfecta para viviendas grandes y unifamiliares. Funciona generando electricidad y energía térmica a la vez.
  • Bombas de calor: las reversibles funcionan como aire acondicionado, van muy bien en lugares con temperaturas medias
  • Pellet. Osea un material totalmente ecologico, hecho con residuos vegetales. Es un material económico y 100% renovable.

¿Radiadores electricos, radiadores de agua o suelo radiante?

Cada uno es libre de elegir el emisor que más le guste, pero está bien informarse antes de tomar una decisión de este tipo.

Entre radiadores, la diferencia más importante es la fuente de energía. Los radiadores eléctricos son fáciles de instalar, son más ligeros de los de agua, y solo necesitan un enchufe para ponerse en marcha. Para limpiarlos no se necesita nada más que un trapo y ofrecen un calor muy agradecido. El problema principal de este sistema de calefacción, es el coste que implica: la electricidad es mucho más cara que el gas.
Los radiadores de agua suponen un trabajo más largo pero luego el calor que proporcionan es muy agradable. Gracias a las válvulas se puede establecer y monitorear la temperatura de cada habitación, ahorrando energía (y costes). El mantenimiento de estos radiadores es muy sencillo: cada año lo único que hay que hacer, es purgarlos.
Para todos los que no les gusta la instalación con radiadores, existe la posibilidad de calentar el hogar con suelo radiante (o techo o paredes radiantes). Este sistema funciona como los radiadores de agua, pero no se ve. Es el sistema que permite ahorrar más a nivel de gasto energético, pero también es el más difícil a la hora de hacer la instalación, porque hay que levantar el suelo. Una vez funcionante, proporciona un calor muy confortable y homogéneamente distribuido y no hay que hacer absolutamente nada a nivel de mantenimiento.
En último, hay que elegir también como mantener la temperatura ideal en casa y e cada habitación. Para hacer esto, existen diferentes termostatos. Los termostatos mecánicos, que paran la caldera cuando se alcanza la temperatura deseada, luego está los digitales, que se pueden programar (según que modelo, pueden ser wifi), y los modulantes, que permiten un ahorro del 10% comparados con los dos anteriores. Funcionan tomando la temperatura de las habitaciones y regulando en función de esta la temperatura de la caldera.
Cada uno tiene sus prioridades y sus necesidades a la hora de elegir un sistema de calefacción. Los elementos más importantes a tener en cuenta, de todas formas, son el confort térmico (osea la uniformidad en la trasmisión del calor), los costes de mantenimiento (no hay que mirar sólo los gastos iniciales, sino que también los costes a largo plazo), las dificultades y los costes de instalación (por ejemplo, es un trabajo que supone obra, los materiales y los profesionales son muy caros) y el ahorro energético (de esto dependen los costes de las facturas).
Con toda esta información, ya será fácil elegir el sistema de calefacción perfecto.